Cocción lenta: Muchos platos iraníes auténticos, como los guisos y caldos, requieren un tiempo de cocción prolongado, lo que los hace deliciosos y realza el verdadero sabor de los ingredientes.

Uso de azafrán y especias aromáticas: El azafrán, considerado el oro rojo de Irán, aporta un aroma y color especiales a los platos que son símbolo de la gastronomía iraní.
Platos saludables y tradicionales: La combinación de legumbres, carne (cordero, ternera, pollo) y grasas naturales, junto con diversos tipos de yogur, verduras y encurtidos, conforma una comida sana y completa.
Entre los platos más populares se encuentran el chelokebab, el ghorme-sabzi, el fesanjan, el caldo (daisy) y diversos tipos de pilaf mixto (como el shirin-pilaf).




